CONCEPTOS HÍGADO

Ya hemos acabado con los ejercicios generales sobre el laboratorio clínico y podemos dar paso a los diferentes órganos que iremos tratando en las próximas entradas. El primero va a ser el hígado, un órgano bilobular ubicado debajo del pulmón derecho.

¿No te resulta conocido este órgano? Seguro que te lo han nombrado más de una vez después de salir de fiesta, y es que no es para menos, ya que una de sus funciones principales es la biotransformación y detoxificación principalmente de fármacos y alcohol. Además, interviene en el metabolismo de glúcidos, lípidos y proteínas; ¡incluso hay proteínas que solo se sintetizan en el hígado como es el caso de la albumina!

Desde la época de Mesopotamia se conoce la importancia del hígado, donde se referían al hígado como el órgano principal vinculado al alma y a las emociones humanas. Los antiguos griegos relacionaban el hígado con el placer (se piensa que las palabras hepático y hedonista tienen el mismo origen), y por su parte, los isabelinos conocían a su monarca como "el hígado" de la nación. Sin embargo, es posible que hasta los mayores expertos en el tema hayan subestimado el potencial del hígado, dada su gran complejidad. Es por ello que con las próximas entradas pretendemos adentrarnos en el mundo hepático. 

Antes de comenzar con los casos clínicos debemos conocer varios conceptos o tecnicismos que nos aparecerán con frecuencia:

- Acolia: decoloración heces por falta de BR en ellas.

- Amoniemia: nivel de carbonato amónico en sangre.

- Ascitis: acumulación de líquido en el abdomen.

- Bilirrubina: sustancia generada principalmente por el metabolismo de proteínas con grupos hemos tras la ruptura de eritrocitos. Los niveles de bilirrubina pueden ser medidos en sangre (bilirrubinemia) y en orina (bilirrubinuria). Esta bilirrubina que es insoluble se une a la albumina en la sangre generando la bilirrubina no conjugada o indirecta (BRI) y esta BRI se unirá al ácido glucuronico en el hígado formando una molécula más soluble denominada bilirrubina conjugada o directa (BRD). La BRD se dirigirá al intestino como componente de la bilis y tras varios procesos generará urobilina (da color a la orina) y bilina (color a las heces). Lo que tenemos que tener claro en este punto es que podremos medir BRD y BR total en sangre (nunca BRI) y que en orina solo encontraremos BRD.

- Cirrosis: etapa tardía de la cicatrización (fibrosis) del hígado producto de muchas formas de enfermedades hepáticas, como la hepatitis y el alcoholismo crónico.

- Colangiografía: prueba diagnóstica que se realiza mediante un estudio radiológico para visualizar la vesícula biliar y vías biliares.

- Colangitis: inflamación del conducto biliar.

- Colestasis: disminución o ausencia del flujo normal de bilis desde el hígado hasta el duodeno.

- Colesterolemia: tasa de colesterol en sangre.

- Coliuria: orina de color oscuro debido a la presencia de bilirrubina.

- Esteatosis: hígado graso, acumulación de grasa en el hígado.

- Hepatitis: inflamación del hígado.

- Hepatólisis: destrucción de las células hepáticas.

- Hepatoma: tumor de hígado.

- Hepatomegalia: aumento de tamaño del hígado.

- Hiperbilirrubinemia: valores altos de bilirrubina en sangre.

- Hipobilirrubinemia: valores bajos de bilirrubina en sangre.

- Ictericia: color amarillento de piel y mucosas (principalmente visible en la esclerótica del ojo) que es causado por la acumulación de bilirrubina.

- Laparoscopia: procedimiento en que tubo entra en abdomen por pequeña incisión.

- Lipemia: presencia de grasa en sangre.

- Transaminasas: enzimas entre las que podemos destacar principalmente dos en el hígado. AST/GOT (aspartato amino transferasa), la cual es menos específica, ya que está presente en el hígado, músculo cardiaco, músculo esquelético, riñón, cerebro... y ALT (alanin amino transferasa) que es un enzima citoplasmático, y más abundante en suero que la AST. En muchas ocasiones se mide el cociente AST/ALT para determinar un posible diagnóstico.

- Uricemia: nivel de ácido úrico en sangre.

Por último, cabe destacar que únicamente con los análisis bioquímicos no podremos determinar un diagnóstico, por lo que habrá que realizar pruebas de otros tipos. Dicho esto, ¡ya estamos preparadas para enfrentarnos a los casos clínicos de las próximas entradas!

Comentarios